Salimos de Madrid para empezar una ruta por parte del norte de España: nos centramos en Asturias, pero también tocamos un poquito de Galicia y Cantabria.
La primera parada la realizamos en Ribadeo para hacer el check-in en el Hotel Voar. Damos una vuelta y comemos en Villaronta, sitio típico al que hay que es mejor ir o muy pronto, o muy tarde o cargado de paciencia porque se trata de un sitio muy conocido por sus deliciosos platos:
Esa tarde nos acercamos a Tapia de Casariego…qué gran descubrimiento!!

Tiene varias calas donde se puede disfrutar tranquilamente de un baño y contemplar un bonito atardecer con la caída del sol.

La vimos ya tarde, pero hay una Piscina Marítima que se llena con el agua del mar cuando sube la marea.
Podemos terminar nuestro día paseando por sus concurridas calles llenas de terrazas donde tomar una caña o cenar.

En el puerto podemos ver a los lugareños disfrutando de una tarde de pesca:
A la mañana siguiente toca madrugar para ver la Playa de las Catedrales. Grandioso monumento natural de obligada visita:

Ardiconsejo: antes de ir, consultad los horarios de las mareas para saber cuándo hay marea baja y poder disfrutarlo a tope. Además, si es por la mañana, madrugad porque merece la pena verlo con poca gente.
Por la tarde comenzamos nuestra ruta hacia Asturias: primera parada en Luarca. Pueblo costero, alegre y que merece la pena visitar.
Por la tarde, con el buen tiempo, nos vamos a la Playa del Silencio. A esta playa se accede por el pueblo de Castañeras, a 16 km de Cudillero, bajando por un camino durante unos 15 minutos porque se encuentra debajo de un acantilado:
Es una playa de piedras, por lo que llevad calzado adecuado para poder llegar hasta la playa y para poder andar por ella.
De camino a Avilés, donde dormiremos esta noche, visitamos a Cudillero, otro pueblo con parada obligatoria por su paisaje de casas coloridas.
En Avilés nos alojamos en el Hotel Palacio Valdés y…cómo no!! Toca cenar con sidra y deleitarnos con los productos de la tierra!
La mañana siguiente la dedicamos al Cabo de Peñas, paisaje protegido con inmensos acantilados (algunos con más de 100 metros de altura). Se puede acceder al Faro, donde está situado el centro de interpretación, por 1 euro o tomar algo en la terraza del bar.
Bajando por la costa oriental, se esconden playas con encanto como los arenales de Xagó y Bañugues. En ellas podemos practicar el surf y existen lugares para acampar.
Es un buen lugar para disfrutar de la Naturaleza. Os recomiendo sin duda la Playa de Verdicio, en el concejo de Gozón. Increíble paisaje!
Nuestra ruta continúa hacia Cangas de Onís, porque así la planificamos con los días que disponíamos, pero añado aquí que si queréis/podéis alargar la estancia por estas tierras, podéis hacerlo con una noche en Gijón.
Aquí os recomiendo el Hotel Pathos por su situación céntrica y por tanto, perfectamente situado tanto para visitar toda la ciudad.
Llegamos a Cangas de Onís, uno de los pueblos más visitados de toda Asturias al ser paso hacia los Lagos de Covadonga. Al igual que os decía antes con Gijón, en nuestra ruta no nos daba tiempo a visitarlos, pero sin duda, si queréis/podéis, os lo recomiendo.
En Cangas destaca su Puente Romano (aunque data de la época medieval) con una réplica de la Cruz de la Victoria colgando en el centro y el río Sella pasando por debajo.
Continuamos nuestro camino y esa noche dormimos en Poncebos, en el Hotel Arcea Mirador de Cabrales, donde cenamos y nos vamos pronto a la cama, que el día siguiente será duro.
Desayunamos temprano y a por la Ruta del Cares:

Transcurre entre las localidades de Poncebos y Caín, unos 11 kms de distancia que se recorren por la llamada Garganta Divina por un sendero tallado en las rocas siguiendo el camino del río que pasa por debajo.
Salimos caminando desde hotel y después de 3 horas disfrutando de las vistas por el desfiladero y encontrarnos varias cabras por el camino, llegamos a Caín. Un pueblito muy pequeño con un encanto especial.
Hay varios restaurantes que ofrecen menús a buen precio para comer.
Aquí existen 2 opciones, que hay que decidir antes de hacer la ruta: ¿ida o ida y vuelta? En el caso de ser unos flojos 😉 y hacer solo ida, existen varias opciones:
– comprar billete de autobús en Poncebos que te llevará de vuelta desde Caín
– si vais varias personas, hay grupos que se dividen y unos empiezan la ruta en Caín y otros en Poncebos, y en medio de la ruta se intercambian las llaves de los coches
– hay taxis que te llevan de Caín a Poncebos
Ardiconsejo: llevad calzado adecuado ya que, además de ser varias horas andando, el comienzo del camino está lleno de piedras. También llevad ropa de abrigo aunque sea verano porque no hay que olvidar que estamos en la montaña y la temperatura cambia rápido. Y agua también!
El camino de vuelta se nos hizo más corto (menos de 2 horas) porque ya no nos entretuvimos saludando a las cabras.
Ducha en el hotel y cogemos el coche para seguir nuestra ruta. En el camino, otra de las paradas obligatorias en Asturias: el Mirador del Fito. Un chasco que esta vez estuviera nublado. Hace unos años pude disfrutar de las vistas panorámicas que hay de las montañas y son espectaculares!
Continuamos nuestro camino hasta Santillana del Mar. Llegamos justo para cenar y dar una vuelta por el pueblo iluminado.
A la mañana siguiente y antes de volver a Madrid, vamos a visitar Comillas.
No podemos bañarnos en la playa porque el tiempo no acompaña, pero sí podemos disfrutar de las vistas de la playa, de la universidad pontificia de Comillas y del cementerio. Sí, aunque pueda resultar raro visitar un camposanto, está situado en lo alto del municipio, por lo que nos permite obtener una buena vista panorámica de la costa.
Nos adentramos en el pueblo para visitar el Capricho de Gaudí. Se trata de uno de los tres únicos edificios construidos por Gaudí fuera de Cataluña y, como curiosidad, está en mano de un japonés.
Merece mucho la pena esperar a la visita guiada ya que explican toda la historia de forma amena y entretenida
Finaliza en Comillas nuestros 5 días por el norte de España, por donde, sin duda alguna, no muy tarde me volverán a ver!!!
Tiene un encanto especial esta mezcla de playa y montaña.





















